Glamourissimo.com

Ante la creciente vulgaridad que nos rodea y va apoderándose del mundo, dada la escasez de personas elegantes -especie en extinción- que han decidido refugiarse en sus reductos de intimidad y la dificultad de encontrar referentes que nos acerquen a la excelencia ética y estética, nace esta página para contribuir a hacer el mundo más sublime, ilustrando y orientando a todos aquellos que compartan estas inquietudes. Bienvenidos. Madame Claude.

Nombre:
Lugar: París, Nueva York, San Francisco, Barbados

Aristócrata. Elegante. Sofisticada. Encantadora. Misteriosa. Seductora. Idealista. Refinada. Sensual. Inteligente.

viernes, junio 16, 2006

Premio "Ella nunca lo haría"

Queridas lectoras de Glamourissimo.com:


Nuestra asociación acaba de instituir el premio "Ella nunca lo haría", destinado a la mujer peor vestida, maquillada, peinada y conjuntada, así como a la que luzca un aspecto más vulgar o pretencioso; en suma, este premio se constituye como el oscar del anti glamur. Ninguna mujer que se precie mínimamente vestiría ni se comportaría como estas señoras.
Las candidatas de este año son, por orden alfabético:

Finalmente, los miembros del jurado, formado por Nati Abascal, Beatriz de Orleans, Inès de la Fressange, Carla Bruni, Inés Sastre, Devota & Lomba, Victorio & Lucchino, Ki-De-Hwa y Madame Claude, tras arduas discusiones dada la calidad de las candidatas, han decidido, únanimemente, que el premio recaiga en:

VICTORIA BECKHAM

(Las demás carecen de importancia)

Sería muy conveniente que la señora Beckham tratara de llevar joyas más acordes con su edad. Como Truman Capote ponía en labios de Holly Golightly, nunca debe llevarse esmeraldas ni rubíes antes de los 40 años.



Ninguna dama que se respete señalaría con el dedo ni llevaría gafas de sol reflectantes -causan cierta inquietud al interlocutor.



Los modelos de Barbie parvenue están, afortunadamente, fuera de toda moda.



Estamos de acuerdo con las operaciones, pero es conveniente que sean discretas y no demasiado llamativas.



No tenemos nada en contra de las profesionales de la noche -de hecho, las hay de gran clase-, pero llevar el estilo clásico y hacer gala de él lo encontramos francamente desolador.



Como su nombre indica, la ropa interior se lleva debajo del vestido o traje, nunca fuera, y, jamás, semejante modelo.



Es más que recomendable que, en cualquier recepción, se lleve el pelo limpio y correctamente peinado -insistimos, de nuevo, en el asunto de las joyas; a ello, debemos añadir que sean discretas (véase, al respecto, el reportaje sobre "Madame Claude de Sévignac. Una vida en imágenes").



Por fortuna, el maquillaje de María de los Ángeles Marín Cobo -viuda de Jesús Gil- no lo lleva absolutamente nadie. Por favor, absténganse de hacer experimentos con revivals de los años setenta y ochenta para aparecer, después, como pepona.

Ki-De-Hwa